birthday de los kaulitz

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sábado, 25 de septiembre de 2010

Nunca te dejare caer. Cap 16




Irene pudo llegar a olfatear el olor a alcohol en el aliente de Bill, estaba tan borracho, no sabía lo qué hacía, no tenía control en sus reacciones. ¿Sería bueno aprovecharse de ese momento?, ¿Aprovechar el que Bill estuviera ebrio?....
Sus respiraciones comenzaron a mezclarse,…, más y más cerca. Hasta que por fin la punta de sus labios se rozaron. Irene sintió su corazón saltar contra su pecho. No sabía si lo qué hacía era correcto. Por una parte quería besarlo, pero…era su mejor amigo…no sabía si estaría bien el seguir un simple impulso.
Cerro sus ojos esperando el que Bill solo hiciera lo qué él quisiera.
Y por fin llegó el momento esperado,…Bill capturo los labios de Irene con los suyos. Se unieron en un tierno contacto labial. Se quedaron así por largo tiempo. Se sentían tan bien, ambos relajaron su postura, dejaron salir un suspiro. Sentían algo…se sentían bien.


***POR IRENE*** :
El corazón me latía tan, pero tan fuerte…que creí que tendría un paro cardiaco justo ahí. Pero no lo permití por el simple hecho de querer quedarme un rato más así con Bill.
Sentí como si hubiera cumplido un sueño, como si hubiera logrado una meta inalcanzable. Al principio no nos movimos, solo hicimos un pequeño contacto labial por largo tiempo. Cuando sentí que Bill se separaba de mí, no lo permití…y me acerqué más a él, tomándolo del cuello con una mano, y él no se negó tampoco…tomó mi rostro con ambas manos, dejando a un lado su botella.
Me sentí tan feliz, por ese corto momento olvide todos mis problemas, olvide todo el mundo,…me olvide de mí…en ese momento…para mí solo existía Bill. Por unos segundos me sentí perfecta, que nada me faltaba…nada me faltaba si estaba al lado de Bill. Y nunca antes me di cuenta.

Cuando por fin lo deje que respirara se me quedo viendo por un rato.
-Te quiero…- dijo en un susurro, y yo sentí cómo las lágrimas se querían escapara de mis ojos. Una frase tan corta,…qué para mí significo tanto.
-Yo…también te quiero, Bill. Te quiero mucho.- Apoye mi frente contra la de él y con sus dedo pulgar acariciaba mi mejilla. Me abrazo por un rato…me quería quedar así por un largo tiempo, solo con él. Pero al escuchar silencio a nuestro alrededor, fue cuándo decidí voltear. Todos, absolutamente todos nos veían. Veían cómo Bill tomaba mi rostro, cómo yo tomaba de su cuello,…veían cómo nos besábamos. Cuándo pude sentir la mirada de Simone y Gordon sobre nosotros fue cuando decidí levantarme y salir un momento al jardín. Ahí afuera habían más familiares de los gemelos, pero por suerte mía no habían presenciado el bochornoso momento en las escaleras. Toqué con una mano mi mejilla y la sentía arder como cuando te da fiebre, mi respiración era lenta y muy profunda, los ojos los sentía húmedos,…pero sobre todo, aun tenía el sabor de los labios de Bill sobre los míos. Cerré los ojos y comencé a recrear las imágenes que apenas si segundos habían pasado. Parecía cual película de amor las imágenes. Sabía a alcohol, pero a la vez tan dulce. Entre cada imagen que veía pasar en mi cabeza, el corazón se me agitaba más y más.
-Irene…- sentí como una mano giraba mi hombro, yo volteé con un sobresalto.
-Alice,…no me espantes así.- dije poniendo una mano en mi corazón. Ella me miraba atónita.
-¿Qué…qué sucedió? Contigo y con Bill….-
-Ni yo lo sé Alice,…Ni yo lo sé.- Y la abrace y sentí como una pequeña lágrima se escapaba de mis ojos.
-Pero, ¿Por qué lloras?-
-Creo…que son…lágrimas de felicidad.- dije yo secándolas con el dorso de mi mano.
-¿Te sientes feliz?- me dijo sonriendo y yo asentí.
-Me dijo que….me quería, Alice. Alguien me quiere.- y una gran sonrisa se ilumino en mi rostro.
-Pero…- dije mientras la sonrisa se esfumaba por un segundo.-…¿Qué van a pensar Simone y Gordon y Tom? Nos vieron…-
-No crep que te digan nada a ti. Se lo dirán a Bill, él es el que esta ebrio…- Y me quede congelada por un segundo.
-Es verdad….él está ebrio.- mire al suelo como si ahí pudiera encontrar alguna respuesta.-El no tiene control en lo que hace.- y en cuestión de segundos ese beso, que al principio me supo a gloria, ahora me sabia a confusión y depresión. Bill no sabía lo que hacía, no tenía control. Era exactamente lo que Alice me había dicho…”A veces no recuerdo lo qué hago”…-Bill de seguro no recordara esto.- dije muy triste. Alice solo me miro con tristeza y me dio un pequeño abrazo. Esperaba que todas las ideas qué me hacía en la cabeza sobre el beso fueran incorrectas. Qué Bill me besó porqué el realmente quería, no por el que estuviera ebrio.

****** IRENE DEJA DE HABLAR.******


Alice e Irene se quedaron por un rato en el jardín, sentadas contra la cerca de madera, a petición de Irene, ya que ella no quería regresar adentro por un buen rato. Esperando a que todos se fueran, o a que todo fuera olvidado. A veces hablaban, a veces no. Irene se la pasaba arrancando pastitos y destrozándolos con los dedos de los nervios. Cuando por fin la noche fue cayendo y comenzó a hacer frio.
-Irene…tengo frio…- dijo Alice frotándose los brazos y piernas.
-Entra a la casa si gustas.- dijo muy bajo Irene.
-¿No vienes?- Irene negó con la cabeza.- Ash, Irene, no estés de chocosa. De seguro ya no lo recuerdan.- Alice se levanto sacudiéndose el pasto de su pantalón.
-¿Y qué tal si sí?- dijo Irene
-Y si así fuera, ¿qué tiene?- Irene apoyo su barbilla en sus rodillas.
-Ya se está haciendo tarde…- Alice puso una mano sobre su hombro.-…sabes que tarde o temprano nos tendremos que despedir,…eso quiere decir que tendrás que ver a Bill.- Irene sintió sus mejillas volver a arder y el sintió un vació en el estomago. A Irene le sorprendió mucho que Bill no saliera a buscarla durante todo ese tiempo que estuvo con Alice en el jardín. No salió para ver cómo se sentía, qué pensaba de lo qué había pasado. Eso le inquieto mucho a Irene, le hizo pensar que realmente Bill no quería estar con ella después de eso. Qué tal vez solo la beso porque estaba ebrio, porque no sabía lo qué hacía.
-Irene…-dijo Alice en voz baja.
-Entremos por un rato más. Luego nos vamos, si?- dijo Irene mirándola a los ojos, Alice asintió y le ayudo a levantarse del césped. – Y sí, tienes razón…comienza a hacer frío.- Alice la abrazo para darle un poco de calor. Bienvenido fue ese abrazo.

Al entrar todos seguían en su plática, comiendo, bebiendo, riendo. Irene vio a lo lejos a Simone acercarse a ellas.
-Alice, dile a Simone que estoy….que estoy….ocupada.- Irene se zafó de los brazos de Alice y se dirigió (muy torpemente) a la cocina. Un lugar no muy inteligente de esconderse si se trataba de la madre y anfitriona de la fiesta de tus amigos.
Irene entro a la cocina un poco aliviada, pero su tranquilidad se acabo al escuchar la voz de Simone detrás de ella.
-Hola, Irene…¿En dónde has estado?- dijo Simone dejando unos platos sucios en el fregadero.
-Afuera…en…el jardín….con Alice.-
-Supuse que estabas con Alice todo este tiempo. A ella tampoco la vi por un buen rato.- y en su rostro se ilumino esa bella típica sonrisa que Simone tenía. Un pequeño silencio se hizo entre ellas.
-No sabía que tú y Bill fueran novios. El no me comento nada al respecto.- decía mientras se secaba las manos con un trapo.
-Si….yo, sobre…eso, Simone….yo.- Irene sintió que los nervios la devoraban viva.- Yo…yo…yo…yo…-
-Si?- Simone levanto una ceja en forma de pregunta.
-En unos minutos más…me tengo que ir.-
-Tan pronto?...pero si no ha oscurecido.-
-Lo sé…pero…tengo trabajos que hacer…mañana.-
-Bueno, yo no soy nadie para obligarte a quedar si tienes cosas que hacer.- Simone se dirigía a la salida.
-Ah, por cierto…los gemelos se han llevado bastante bien con tus amigos Georg, Andreas y Gustav. Me alegra tanto que los 5 hayan venido a la fiesta. Se han divertido mucho los gemelos.- Simone salió del lugar dejándola sola en medio de la cocina.
-Sí….,sí que se han divertido.- Irene prosiguió por salir del lugar también y fue en busca de Alice.

-Alice…- para mala suerte de ella, Alice se encontraba con Tom.-…Alice, te veo en el orfanato.. le susurró a su amiga, pro bastante bueno era el odio de Tom que alcanzo a escucharla.
-¿Tan pronto nos abandonas?-
-Tienen a Gustav, Georg, Alice y Andreas con ustedes. Si me voy no habrá diferencia.-
-¿Estás segura?....¿Quieres que le pregunte a Bill?- Tom al igual que su gemelo ya estaba algo ebrio, diciendo estupideces, cosas sin sentido. Irene solo quería emprender marcha hacía la puerta.
-Irene!...-le grito Alice antes de que saliera de la casa y la tomo de el brazo.- El regalo que me pediste. Está en la puerta junto a los abrigos.- Irene lo había olvidado (otra vez).
-¿Se los…podrías dar tú, Alice?- pregunto Irene tímida.
-No. Hazlo tú.-
-Alice…- Irene hizo un puchero.
-No te comerán. Yo ya te hice el favor de ir por ellos a la tienda. Ahora tu ten las fuerzas de dárselos.- Alice fue corriendo por las pequeñas bolsas y las dejo en las manos de Irene.- Suerte…- fue lo último que Alice dijo y la dejo sola…a su suerte. Irene se quedó largo rato mirado esas pequeñas bolsas, con mucha facilidad podría ir a darle su regalo a Tom, pero le sería algo difícil ir con Bill. Pero tendría que hacerlo tarde o temprano.
A paso lento fue primero a dónde Tom.
-Tom…-dijo Irene.
-Si?....- el gemelo mayor le prestó atención.
-Feliz cumpleaños…- y le extendió la pequeña bolsa con su lámpara de lava.
-Danke Schön.- Tom la abrazo, estaba agradeció por su regalo, era mejor que los que sus tíos y tías les habían traído. Ropa, libros, álbum de fotos, etc.….
-Bitte Schön.- dijo Irene incorporándose. -¿En dónde….está….Bill?- pregunto cómo una niña pequeña mirando al suelo.
-Está en el sofá con mi tío German.-
-Gracias Tom. Nuevamente feliz cumpleaños, y nos vemos el lunes en clases.-
-Gracias por haber venido. Nos vemos. Cuídate.- E Irene se dirigió dónde Bill. Su corazón latía rápido.
-Bill….- dijo con una voz casi inaudible.
-Irene…- dijo Bill levantándose de su asiento.
-Te dejare un rato con tu novia, Bill.- Dijo l Tío German levantándose, dándole un lugar en dónde sentarse con Bill. Irene hizo un gesto de incomodidad, pero al final se sentó a un lado de Bill, sin siquiera mirarle a la cara.
-Me…me tengo que ir…., pero….te compre…un regalo.- Le extendió la pequeña bolsa.
-Perdona si no te gusta. Perdona si es cursi. Pensé que te gustaría, que tal vez era lo adecuado. No sé si te guste, pero…pero,…pero…-
-Irene…-
-Dime?-
-Me fascina.-
-¿Qué?- E Irene se atrevió a levantar la vista, pudo notar que Bill tenía el osito Teddy en sus manos y lo miraba con unos ojos que tenían un brillo especial.
-Me fascina…- volvió a repetir Bill.
-¿Estás jugando? ¿Sí te gusto?-
-No, no me gusta….. Me fascina. Es lindo, es tierno, y ahora tiene un significado para mí. Me lo diste tú. Mi mejor regalo.- Bill la miraba a los ojos y ella sintió nuevas ganas de llorar de felicidad.
-Danke Schön.-
- B-Bitte Sch-schön. – Y volvió a sentir como Bill cortaba la distancia entre ellos. Irene estuvo a punto de dejarse llevar, dejarse besar. Entre cerró los ojos, cuando sintió la punta de sus narices rozarse, volvió a sentir ése hoyo en su estomago. Una vez que tuvo a Bill ya cerca, pudo olfatear ese apestoso olor a alcohol, y abrió los ojos de un golpe, y justamente a un lado del sofá vio una pequeña mesa con varias botellas de cerveza. “….Casi siempre no recuerdo lo que hago una vez después de beber tanto….” La voz de Alice. Odiaba cuando la voz de sus amigo resonaban en su cabeza, no le permitían pensar por su propia cuenta. Se sentía controlada, débil. Así que giro su rostro, haciendo que los labios de Bill se encontraran con su mejilla y no con sus labios.
-Irene?...-dijo Bill mirándola por un rato.
-Me…me tengo que ir.- dijo tímidamente viéndolo a los ojos.- Tengo, cosas que hacer mañana.-
-¿Puede ir a verte?...- pregunto Bill con carita de perrito.
-No…- Irene sintió un nudo en la garganta. –Saldré con Anke y Sonja todo el día. Regresare tarde.- Bill puso cara de decepcionado.
-Perdona…- dijo Irene algo dolida por la mentira que le dijo a Bill.
-No te preocupes. Luego tendremos más días para salir, no?- “Salir”….acaso Bill quería salir?”….
-Sí….luego vemos cuándo podremos salir todos nuevamente. El cumpleaños de Gustav y Alice se acerca. Saldremos.-
-¿Puedo ir?...-
-¿Qué preguntas?...Claro que puedes…..- Irene lo miro por un rato.- No sería lo mismo sin ti….-a Irene se le escaparon esas palabras. Bill la miro sorprendido pero conmocionado, y le deposito un pequeño beso en la frente.
-Te quiero….- dijo Bill en voz baja.
-Yo…yo también.- Irene si lo quería, y mucho…tal vez más de lo que ella creía,….pero odiaba ver que Bill decía esas bellas palabras en el juicio en el que estaba. Entonces no sabía si lo que decía era verdad o no. Irene se levanto de su asiento y Bill hizo lo mismo. El no se pudo resistir y la abrazo.
-Gracias…-dijo Bill.
-¿Por qué?-
-Por estar conmigo…-
-De…nada…- y se quedaron así por unos segundos.

2 comentarios:

shaaynaa kaulitz dijo...

waaaaa mee eencaantaa!!!!!
pliss sube proto el capi17!
=) kusses ;)

Anónimo dijo...

Q gran capítulo! La manera en cómo describes el momento del beso,es fasinant q ns permite sentir la emoción a flor d piel,me perdí tanto,letra x letra ya empezaba a estremeserme,es como si hubiera estado ahí. Gracias x permitirnos soñar con esta increíble historia. Atte fany